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La International Organization for Judicial Training (IOJT) fue creada con el objetivo de promover el papel del derecho en las sociedades democráticas, apoyando la labor de las instituciones de capacitación judicial existentes a nivel mundial.
Para lograr este objetivo, la IOJT organiza encuentros y otro tipo de intercambios que ofrecen a los jueces y a los formadores judiciales la oportunidad de debatir sobre diferentes estrategias para crear e financiar centros des formación, elaborar programas eficaces, dotarse de una red de formadores competentes, y mejorar los métodos de enseñanza.
La IOJT es una organización no-gubernamental, sin ánimo de lucro, y cuenta con los esfuerzos y la buena voluntad de sus miembros.
Consejo de Administración :
Comité Ejecutivo
Presidente : Shlomo Levin
Secretario General : Amnon Carmi
Tresorero : Paul Cotter
Miembros : Clifford Wallace George Thomson, Susan Kenny
Secretario General Adjunto : Yigal Mersel
Vicepresidentes Régionales:
Amady Ba (Africa y Medio Oriente)
Victor Hall (Europa)
Ameurfina Melencio Herrera (Asia y el Pacifico)
Elena Highton de Nolasco (América del Sur)
Barbara Rothstein (América del Norte, América Central y el Caribe)
Vice-Présidents Supplémentaires :
Georgina Jackson (Canadá)
Haim Porat (Israel)
Administratores :
Xiaofeng Huai (China)
Alfons Lopez Tena (España)
Jean Francois Thony (Francia)
Iryna Voytyuk (Ucrania)
Secretaría : Edna Azrieli
Sede central: IOJT, Sha'arei Mishpat Street, Jerusalem 91950 Israel
Tel : +972-2-6759685
Fax : +972-2-6759611
Correo : IOJT@supreme.court.gov.il
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Carta del presidente
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| Estimados colegas y amigos, |
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Tengo el placer de saludarlos de nuevo con motivo de la publicación de la segunda edición del Boletín de la IOJT. Con este Boletín esperamos reforzar los vínculos y fomentar el diálogo profesional entre los miembros de la IOJT. Quería agradecer a nuestros miembros de Canadá, Irlanda e Israel, quienes nos remitieron artículos para la presente edición. Quería instar et alentar personalmente a cada uno de Ustedes a que comparta sus experiencias, novedades o noticias regionales con los demás miembros de la IOJT. Será con placer que les publicaremos sus contribuciones, que pueden enviar en la siguiente dirección: IOJT@court.gov.il .
Los preparativos para el Cuarto Congreso Internacional que se celebrará en Sydney, Australia, entre el 26 y el 30 de octubre de 2009 se están realizando y quería aprovechar esta oportunidad para dar la bienvenida a la Sra. Juez Susan Kenny, de la Corte Federal de Australia, quien, de acuerdo con los Estatutos de la IOJT, entró a formar parte del Comité Ejecutivo de la IOJT como representante del país organizador. En nombre de la IOJT, quería desearle una participación fructífera y exitosa dentro de la organización.
Agradezco mucho al comité editorial del Boletín su contribución en la publicación de esta edición.
Dr. Shlomo Levin
Presidente de la IOJT
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¡MARQUEN SUS CALENDARIOS!
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EL IV CONGRESO DE LA IOJT SE CELEBRARA EN SYDNEY
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ENTRE EL 26 Y EL 30 DE OCTUBRE DE 2009 |
El IV Congreso Internacional sobre la Formación judicial se celebrará en Sydney, Australia, entre el 26 y el 30 de octubre de 2009 .
El Congreso se basará en el éxito de los últimos tres Congresos internacionales de la IOJT, en Jerusalén (Israel) en 2002, en Ottawa (Canadá) en 2004 y en Barcelona (España) en 2007.
El desarrollo profesional de los jueces es una manera de fortalecer los sistemas judiciales. Bajo el título " Justicia a través del Desarrollo Profesional de los Jueces ", el presente congreso internacional reunirá a jueces y a líderes en la formación judicial del mundo entero, para debatir y cambiar sus puntos de vista y experiencias sobre un amplio abanico de temas relacionados con el desarrollo y la impartición de la formación judicial, así como sobre el funcionamiento eficaz de los centros de formación judicial.
Más información sobre el lugar de celebración del congreso, el programa, las actividades sociales y la inscripción estará disponible cuanto antes en los sitios Web de la IOJT y del Congreso, que puede consultar en www.iojtconference2009.com.au .
La IOJT confió al National Judicial College of Australia (Escuela judicial nacional de Australia - NJCA) la organización del Congreso de Sydney de 2009.

El NJCA fue creado en 2002 como un organismo sin ánimo de lucro dedicado a idear e impartir actividades relacionadas con el desarrollo profesional de los jueces para todas las instituciones judiciales de Australia. Es una entidad independiente, financiada por contribuciones de los gobiernos federal, estatal y territorial de Australia. Está dirigido por un Consejo de Administración integrado en su mayoría por miembros del poder judicial australiano.
Para la organización a nivel local del congreso, el NJCA contará con el apoyo de:
- The Australasian Institute of Judicial Administration (Instituto Australasiático de Administración Judicial)
- The Judicial Commission of New South Wales (Comisión judicial de la Nueva Gales del Sur )
- The Judicial College of Victoria (Escuela Judicial de Victoria)
- The Federal Court of Australia (Corte Federal de Australia))
Más información sobre la organización, la historia y las actividades del NJCA se encuentra disponible en su sitio Web: www.njca.com.au
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Sydney es la puerta de entrada a Australia. Con una población de más de cuatro millones de habitantes, es la ciudad más grande y más dinámica del país. Las más importantes revistas de viajes y turismo la sitúan de manera constante entre las diez primeras ciudades favoritas del mundo.
Sydney está situado en la maravillosa Bahía de Sydney, atravesada por el histórico Harbour Bridge. Detrás de la puente se encuentran los magníficos Jardines Botánicos que conducen a la famosa Casa de le Opera de Sydney. Sydney constituye a la vez la capital cultural y el centro de negocios de Australia, que propone una variedad de actividades de ocio, centros comerciales y atracciones turísticas. |
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La formación basada en la adquisición de competencias para los jueces de carrera (1)
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por el Juez James M. Spence |
Hace seis años, con la ayuda de los directivos de nuestras dos organizaciones de formación judicial, el Nacional Judicial Institute (Instituto Nacional Judicial) y el Canadian Institute for Judicial Education (Instituto Canadiense para la Formación Judicial), hemos empezado, dentro de un pequeño grupo de jueces ya involucrados en la formación judicial, a elaborar un programa para los jueces de carrera. Hemos creado de esta forma un grupo de trabajo formado por unos ocho jueces canadienses. A través de una serie de llamadas en conferencia, intentamos identificar los objetivos de formación que podrían resultar útiles para los jueces de carrera. También intentamos determinar qué modelo de impartición sería lo más eficaz en términos de efectivos, materias y estructura.
Desde entonces, tres sesiones fueron organizadas para los jueces de carrera, à razón de una sesión cada dos años, por un período de dos días y medio. La próxima sesión está prevista para el mes siguiente.
A los participantes se les pide rellenar un cuestionario para ayudarnos a ajustar y mejorar nuestro programa.
Desde el principio, nos pareció que lo que los jueces de carrera necesitaban era un foro, un espacio de discusión, dentro del cual se les podría incitar a que utilicen su experiencia para determinar cómo hacer que les largas carreras judiciales sean más productivas para los jueces y su labor.
Tres cuestiones generales resultaron ser las más importantes. Cada una de elles podría expresarse en términos de competencias.
Para la primera cuestión, se trata de saber cómo mantener y mejorar nuestras competencias en materia de toma de decisiones judiciales. A la hora de desarrollar este tema a lo largo de nuestras sesiones, reunimos jueces y académicos para que exploren juntos la manera de la que los juzgados y tribunales están modificando importantes nociones de Derecho al aplicarlas en sus resoluciones. También nos interesa saber de que forma las largas carreras judicial afectan a los jueces en su manera de enfocar los asuntos rutinarios o recurrentes.
La segunda cuestión es de cómo mantener nuestro compromiso personal en nuestro trabajo. Eso incluye el aprender cómo hacer frente a circunstancias relacionadas con nuestra posición de jueces: el tipo de labor judicial que se ve atribuido el juez, el problema del envejecimiento, así como el contexto social en el cual ejercemos nuestro servicio. Hemos enfocado las distintas competencias necesarias para el aprendizaje en un contexto de trabajo profesional, así como las cuestiones que surgen del aislamiento del juez, sobre todo de su aislamiento geográfico. Hemos entendido que a los jueces de carrera les importaba en particular la gestión de la presión en mayor parte relacionada con la atención creciente que los medios de comunicación prestan a los juicios.
La tercera cuestión es de cómo aprovechar nuestra condición de jueces de carrera para ayudar a nuestros colegas jueces. Ello nos condujo a intentar elaborar programas de acompañamiento brindados por los jueces de carrera a los jueces que acaban de ser nombrados. Examinamos propuestas para nuevos programas de formación judicial para ver si podemos hacer sugerencias en cuanto a su elaboración. También intentamos valorar el entorno judicial y su evolución, como por ejemplo la prueba pericial en un mundo en el que la información y el saber se encuentran en plena expansión.
En cuanto a la manera de impartir nuestro programa, pensamos que los jueces de carrera concederían mayor importancia a los intercambios colegiales. Ello suponía que el grupo no podía ser muy numeroso. Hemos quedado en un grupo de aproximadamente 20 a 30 jueces, para poder formar un foro de discusión.
Para garantizar lo máximo de intercambios colegiales, utilizamos una estructura relativamente abierta. Pensamos que tener una estructura es importante, dado que reunir los jueces de carrera durante dos o tres días sin prever una estructura presentaría a nuestro parecer varias desventajas. El debate podría volverse sin rumbo, deshilvanado, repetitivo y vulnerable a los ahíncos de ciertos participantes.
Por otra parte, una estructura demasiado rígida podría limitar los intercambios colegiales. Sabemos que los jueces de carrera no quieren que nuestro programa adopte una enseñanza de tipo profesor/estudiante.
Hemos decidido que el objetivo de la estructura sería de ordenar y orientar los debates, estimulando al mismo tiempo los intercambios colegiales. Por consiguiente, acordamos combinar las presentaciones formales e informales.
Para las presentaciones formales contamos con videos, paneles de debates, escenarios hipotéticos, académicos y expertos externos. A lo largo de estas presentaciones nos aseguramos de la participación activa de los jueces en las mismas. Al enfocar problemas teoréticos, también subrayamos sus implicaciones prácticas, para determinar de qué manera el tema del que tratamos nos va a ayudar en nuestro trabajo. Durante dichas presentaciones concedemos el tiempo necesario a los debates dentro del grupo en su conjunto.
Nuestras presentaciones informales pueden adoptar diferentes formas. Tenemos por ejemplo videos en las cuales varios jueces presentan su reflexión personal sobre los mejores aspectos de su experiencia judicial y sobre cómo podría hacer algunas cosas de manera diferente a la vista de su experiencia.
También hemos invitado a un magistrado honorario, más precisamente a un antiguo Chief Justice (Presidente del Tribunal Supremo), para que nos presente sus reflexiones sobre las largas carreras judiciales, desde el punto de vista de su experiencia personal como juez.
En último lugar, de manera casi accidental, hemos desarrollado una nueva forma de intercambio colegial tras una cena oficial del grupo. Se le podría llamar "Mi momento más embarazoso en la sala de vistas". Tras la intervención de un juez que se levantó para contar una historia de esta índole, otros participantes expresaron su deseo de contar su propia historia. Este intercambio resultó sin ninguna duda muy colegial, porque nos hizo ganar la confianza los unos en los otros. Nos permitió además poner en tela de juicio y relativizar nuestro trabajo. Resultó ser una buena terapia y al mismo tiempo una experiencia muy divertida.
Los cuestionarios que nos devuelven son generalmente muy favorables y prometedores. Sin embargo, parece que este tipo de programa sólo atrae a una minoría de jueces. Dos cuestiones quedan abiertas: ¿Este programa podría atraer a más jueces si fuera concebido de otra manera? ¿Sería deseable una concepción diferente?
Después de nuestra próxima sesión, necesitaremos valorar toda esta experiencia para determinar cómo dicho proyecto debería desarrollarse en el futuro.
El Juez James M. Spence
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El Juez James M. Spence es actualmente Juez en la Corte Superior de Justicia de Ontario y antiguo presidente del Canadian Institute for the Administration of Justice .
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La expresión longer-serving judges se tradujo aquí por "jueces de carrera", noción bien conocida en el derecho español pero muy nueva en los países de tradición jurídica anglo-sajona. La expresión "jueces de carrera" no se utiliza en el presente texto para marcar la diferencia con los magistrados legos, no-profesionales, sino para designar a los jueces que siempre ejercieron dicha profesión, y cuentan pues con una larga carrera judicial.
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Los candidatos a la magistratura en Israel
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Una sesión de evaluación |
por el
Juez Haim Porat |
En Israel, los jueces son nombrados por el Presidente del Estado de Israel, bajo las recomendaciones de un comité de nombramiento, integrado por nueve miembros: el Presidente de la Corte Suprema, dos jueces de la Corte Suprema, el Ministro de Justicia así como otro Ministro, dos miembros del Knesset (parlamento israelí) - generalmente un miembro de la coalición y un miembro de la oposición - y dos miembros de la Israeli Bar Association (Asociación Israelí de Abogados). El nombramiento de un nuevo Juez es generalmente un nombramiento de por vida; hasta la jubilación a los setenta años de edad (aunque la legislación admita la jubilación voluntaria anticipada bajo determinadas condiciones).
La mayoría de los candidatos a la magistratura son profesionales del derecho, quienes ejercen en el sector público o privado. Esos deben haber obtenido un first degree en Derecho (diplomatura o licenciatura), haber efectuado sus prácticas en el despacho de un abogado o de un juez por un período de un año y, por fin, deben haber practicado el derecho durante un número considerable de años.
Una persona que quiere servir al Estado como juez y que posee todas las calificaciones necesarias par ello, de acuerdo con lo dispuesto en la Ley, tiene que presentar una solicitud al Director de Tribunales. Dicha persona tiene que rellenar una solicitud, acompañada de los siguientes elementos: un currículum vitae completo, los detalles de su trayectoria personal y profesional, los detalles de su formación, tanto general como profesional, una relación de los bufetes de abogados en los que trabajó, así como los ámbitos jurídicos que son de su competencia. Además tiene que proporcionar, en concepto de referencias, los contactos de las personas que conoce bien y que pueden expresar sus opiniones en cuanto a sus calificaciones en el supuesto de que llegara a ser juez.
Tras esta primera etapa que es la solicitud, el Director de Tribunales recoge información sobre el candidato y contacta con las personas indicadas como referencias, si necesita más detalles sobre el mismo. El Director de Tribunales facilita a dichas personas un cuestionario detallado, con el fin de obtener un perfil completo del candidato y valorar si tiene las calidades necesarias para ejercer la función de juez.
Dicho cuestionario, elaborado para evaluar las características básicas del candidato y del que las personas indicadas como referencias tienen que dar fe, fue creado tras los reglamentos sancionados por el Ministro de Justicia en 1984 y enmendados en 1987, y que forman parte de las Rules for the Judiciary (Terms of Reference for the Appointments Committee of 5744 (1984). De acuerdo con dicha normativa, las calidades que resultan esenciales para los candidatos son las siguientes:
Un vasto conocimiento y numerosas competencias en el ámbito jurídico. El candidato debe haber seguido une formación en varias disciplinas del Derecho, contar con una buena metodología jurídica y tener habilidades para la preparación de los documentos jurídicos, de manera prolija.
Capacidad para expresarse, tanto oralmente como por escrito.
Capacidad para organizarse de manera eficaz y efectiva, lo que supone: buenas habilidades de gestión, de supervisión, un trabajo metódico, puntualidad, respeto de las fechas límite, así como diligencia y un enfoque práctico y realista de su labor.
Autoridad y capacidad para practicar actuaciones judiciales, firmeza al dictar sus resoluciones, capacidad para hacer la distinción entre los elementos esenciales y superfluos, razonamiento lógico, así como capacidad a mantener una actitud abierta al valorar todos los factores antes de llegar a una decisión justa.
Un "temperamento judicial", lo que implica paciencia, tolerancia y amplitud de ideas, así como capacidad para trabajar bajo presión, habilidades de comunicación, y capacidad de adaptación a los "modales del tribunal".
Integridad, honestidad intelectual, decoro, altos estándares morales e imparcialidad.
Sabiduría y comprensión.
Una buena reputación como abogado y como persona, en sus relaciones diarias.
Motivación.
Todos los detalles respecto al candidato están recogidos y presentados al comité de nombramiento.
Cada candidato debe presentarse ante un subcomité, formado por al menos tres miembros del comité de nombramiento, para una entrevista de aproximadamente una media-hora.
De manera general y salvo algunas excepciones, el comité de nombramiento determina si las personas seleccionadas como candidatos potenciales a la magistratura deben someterse a una evaluación a efectos de comprobar la compatibilidad de dicho candidato con el cargo de juez.
Por consiguiente, lo que llegó a convertirse en una práctica habitual es enviar a dichos candidatos al Institute of Advanced Judicial Studies (Instituto de Estudios Judiciales Avanzados), para que participen en una sesión de evaluación, durante un período de seis días aproximadamente, a lo largo de la cual varios jueces experimentados, miembros del Instituto, les están observando.
Los candidatos tienen la obligación de residir a proximidad de las dependencias del instituto durante este período.
Generalmente la sesión se organiza de la siguiente manera:
El Instituto dota cada curso de tres instructores; esos deben ser jueces en funciones o jubilados, y se supone que uno de ellos es Juez del Tribunal Supremo. Los instructores son normalmente miembros del Instituto y tienen una larga experiencia en este tipo de sesiones. Cuentan con el apoyo de expertos en psicología y recursos humanos.
Veintiún candidatos son invitados para asistir a cada una de las sesiones que se organizan. Enseguida se les divide en tres grupos de discusión de siete participantes, y cada uno de estos tres grupos está dirigido por uno de los instructores ya mencionados. Cada grupo participa en nueve reuniones. Los instructores cambian de grupo de manera que cada uno asista a tres reuniones con cada grupo y pueda observar a los veintiún candidatos.
Cada grupo participa en las discusiones dirigidas sea por un instructor sea por un candidato escogido por el instructor para llevar el debate. Los temas de discusión son numerosos y variados, y pueden tratar de la ética judicial y las reacciones a distintas situaciones judiciales, de las expectativas respecto al papel del juez, así como de los cambios sustanciales intervenidos en su estilo de vida, a raíz de su nombramiento como jueces. Los debates pueden abarcar diferentes cuestiones judiciales, algunas de elles implicando dilemas morales. Cada miembro del grupo tiene que participar de manera activa en dichos debates.
Además, determinados debates también se celebran en sesiones plenarias, con la participación de todos los candidatos. Cada instructor toma la iniciativa para determinar la forma de implicar a cada candidato en el debate.
Los tres miembros del Instituto están presentes en todas las actividades plenarias, observando de manera constate a los candidatos y sus reacciones, su comportamiento general, y su participación oral en los debates.
Durante la sesión, cada candidato deber señalar una pena después de haber pronunciado una condena en un caso criminal. Los detalles del caso se facilitan al candidato al comienzo de la sesión. A continuación, los tres instructores examinan las resoluciones escritas por los candidatos, y luego se simula un juicio basado en dicha pena, en el que los candidatos participan de manera activa como jueces, fiscales, abogados de la defensa e imputados; el juicio cuenta con la presencia de un agente de libertad condicional real. Por fin, dicho juicio se convierte en un tema de discusión general en la que todos los candidatos participan.
Además del juicio detallado más arriba, también se simulan a lo largo del curso una serie de vistas orales preliminares, un procedimiento en un caso civil, un procedimiento ante los small claims' courts (juzgados competentes para asuntos de menor cuantía) y un procedimiento en el marco de las diligencias previas al juicio, en los que los candidatos actúan como jueces, abogados o incluso clientes.
En resumidas cuentas, cada candidato participará de manera activa en dichas actividades de puesta en escena, así como en los grupos de discusión en las sesiones plenarias.
Los tres instructores acompañan a los candidatos durante toda la sesión, observándolos y formándose una opinión en cuanto a las reacciones de éstos durantes las conferencias, los debates o los descansos.
Al finalizar la sesión, los instructores deben rellenar un formulario de evaluación detallado para cada candidato. También exponen, por escrito, sus comentarios respecto a la personalidad del candidato, y determinan si el candidato cumple con las características necesarias para llegar a ser juez, tal como se detallan más arriba. Concluyen dicha evaluación con un dictamen positivo o negativo respecto al candidato.
No es siempre posible evaluar a todos los candidatos de manera satisfactoria; sea porque no se expresaron de manera adecuada, sea porque fueron pasivos o no fueron bastante activos. Sin embargo, tras años de experiencia llegamos a la conclusión de que es normalmente posible detectar de la mejor manera a los buenos candidatos, así como a los que no podrían ser buenos jueces. Cuando la evaluación es incompleta, o la decisión es difícil de tomar, los instructores emiten sus dictámenes con prudencia, para evitar los errores y el hecho de juzgar a un candidato de manera injusta. En dichos casos, los instructores pueden recomendar que se obtenga información adicional sobre el candidato, o que su solicitud sea examinada posteriormente, por ejemplo tras un período de prácticas en un cargo que no sea el de juez permanente, y que puede ser una actividad temporal como secretario judicial. Los instructores reconocen que a veces no lograron emitir un dictamen definitivo al finalizar la sesión, y que prefieren no manifestarse respecto a determinados candidatos.
El formulario de evaluación debidamente rellenado, así como el dictamen final se remiten al comité de nombramiento y sirve come una fuente de información importante sobre el candidato a la Magistratura.
Cabe señalar que un número considerable de jueces nombrados estos últimos años siguieron el sessión de evaluación que acabo de presentar.
Ocasionalmente, nos planteamos en Israel la cuestión de saber si deberíamos igualmente someter a los candidatos a un examen psicológico. Los expertos en psicología y recursos humanos estimaron que habría más ventajas para los candidatos en participar en dicha sesión de evaluación que en pasar un examen psicológico. A su parecer, los magistrados experimentados conocen mejor que los psicólogos el ámbito y la función judicial y por lo tanto pueden evaluar a los candidatos de manera más satisfactoria. Por consiguiente, el Instituto estima adecuado el hecho de seguir organizando dichas sesiones, y de proporcionar a los instructores la ayuda y los consejos de los psicólogos y expertos en recursos humanos.
Juge Haim Porat
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El Juez Haim Porat es director adjunto del Institute of Advanced Judicial (Instituto de Estudios Judiciales Avanzados) y antiguo vicepresidente de una District Court (Tribunal de primera instancia). Es igualmente Vicepresidente Suplente de la IOJT.
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Estimados lectores,
Tenemos el honor de anunciarles que el primer número del JET Journal ( Judicial Education & Training Journal ), la revista de la International Organization for Judicial Training está pendiente de publicación.
Entre sus varias columnas, el primer número tratará principalmente de la ética judicial, como una de las cuestiones principales que se plantean hoy en día distintos sistemas judiciales del mundo entero, y como un reto importante para la formación judicial.
La revista se enviará en formado electrónico a todos los miembros de la IOJT y a los demás centros de formación judicial o particulares que hayan suscrito a la JET. También se nos pueden pedir algunos ejemplares en papel de la revista.
Si quieren recibir le revista JET por correo electrónico, para su organización, su personal de formación o como particular, por favor contacte con el comité editorial en la siguiente dirección: editors@jet-journal.com .
Si quieren recibir algunos ejemplares en papel de la Revista JET para su biblioteca, a cambio de una modesta contribución financiera que cubrirá los gastos de impresión, por favor contacte con el comité editorial en la siguiente dirección: editors@jet-journal.com .
Hasta pronto en la Revista JET.
Harold Epineuse
Editor en Jefe
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ANUNCIOS DE LOS CENTROS DE FORMACIÓN |
Conozcan más sobre el JUDICIAL STUDIES INSTITUTE OF IRELAND
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Tras la entrada en vigor de los artículos 19 y 48 del Court and Court Officers Act 1995 (Ley del 1995 de Juzgados y Tribunales y de Funcionarios Judiciales), el Presidente del Tribunal Supremo en aquel momento, el Excelentísimo Sr. Liam Hamilton, estableció en 1996 el Judicial Studies Institute (Instituto de Estudios Judiciales), cuyo objetivo era de elaborar programas de formación inicial y continua para los miembros de la magistratura. Los fondos inicialmente utilizados para dichos programas provenían del Ministerio de Justicia. |
El Artículo 19 del Court and Court Officers Act 1995 dispone lo siguiente: "Una persona que quiere ser nombrada juez debe comprometerse ante el Comité (Comité Consultivo de Nombramiento de los Jueces) de seguir, en el supuesto de su nombramiento como juez, dichos cursos de formación judicial o continua, o ambos, de acuerdo con la decisión del Presidente del juzgado o tribunal en el que fuera nombrado." El Artículo 48 dispone lo siguiente: "El Ministro (de Justicia, Igualdad y Reformas Judiciales) puede, con el acuerdo del Ministro de Finanzas, facilitar fondos para la formación inicial y continua de los Jueces." |
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El Comité del Instituto está integrado por:
El Excelentísimo Sr. John L. Murray, Presidente del Tribunal Supremo, Presidente del Comité
El Ilustrísimo Sr. Richard Johnson, Presidente del Alto Tribunal
El Excelentísimo Sr. Adrian Hardiman, Juez del Tribunal Supremo
El Ilustrísimo Sr. John Quirke, Juez del Alto Tribunal
El Ilustrísimo Sr. Matthew Deery, Presidente de la Circuit Court (Tribunal de circuito) (1)
Su Señoría Sra. Jacqueline Linnane, Jueza de la Circuit Court (Tribunal de circuito)
Su Señoría Sra. Miriam Malone, Presidente de la District Court ( Tribunal de primera instancia)
El Sr. William Hamill, Juez de la District Court ( Tribunal de primera instancia)
El Sr. Brendan Ryan, miembro ex officio del Servicio de Juzgados y Tribunales de Irlanda
La Sra. Elisha D'arcy, Secretaria del Comité
El Servicio de Juzgados y Tribunales de Irlanda proporciona servicios administrativos, de secretaría y de asistencia al Instituto.
Les invitamos a leer el Judicial Studies Institute Journal (La Revista del Instituto de Estudios Judiciales), disponible en línea en el sitio Web www.jsijournal.ie . Para obtener más información sobre el Servicio de Juzgados y Tribunales de Irlanda visiten el sitio Web www.courts.ie (o contacten con la Sra. Elisha D'Arcy por teléfono, en +353 1 888 6228 , o por correo electrónico, en elishad'arcy@courts.ie).
(1) Existente en Estados Unidos y en determinados países latinoamericanos, es generalmente una jurisdicción de apelación itinerante competente en varios partidos judiciales.
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